miércoles, 23 de marzo de 2016
martes, 15 de marzo de 2016
Reflexión Momento 1
La ética y la felicidad.
La ética suele definirse como la teoría
o la ciencia del comportamiento moral de los hombres en sociedad. No obstante la
ética desde un punto de vista diferente al meramente conceptual, no solo abarca
la comprensión de un conjunto de comportamientos o conductas y posturas
preestablecidas y tomadas como correctas frente a un determinado evento, sino
que también se relaciona estrechamente con la realización del ser humano y la consecución
de sus metas y expectativas individuales, es decir de las rutas que este debe
seguir para alcanzar en última instancia la felicidad y la realización personal.
En este orden de ideas surge el
debate acerca de cuáles deben ser esas necesidades o capacidades que el
individuo debe satisfacer o adquirir para alcanzar dicha realización, a este
respecto autores contemporáneos como Gough y Nussbaum coinciden en que estas
necesidades y capacidades tienen que generar bienestar y deben abarcar aspectos
como la inclusión, la salud, la alimentación, el desarrollo cognitivo, la participación
social y los vínculos afectivos.
Hablando un poco más acerca del objeto
de estudio de la ética: la moral, que
en resumidas cuentas significa la forma o el conjunto de formas de conducta que
los hombres consideran valiosas y además
debidas y de carácter obligatorio, las cuales pueden variar de acuerdo a
aspectos de tipo cultural, étnico o dependiendo el contexto en el cual que se
desarrollen las situaciones, esto le da un carácter subjetivo, lo que suscita a
que mucha gente tienda a pensar que la ética es cambiante en el tiempo y por
tanto está condicionada por dichas variables.
Para explicar esta cuestión vale la pena traer a colación lo expuesto por Cortina quien
menciona que no existen múltiples morales si no que más bien se trata de la
existencia de diferentes sistemas morales, que a su vez se componen de
principios morales. Dentro de estos principios existen algunos de carácter universal
que se relacionan más bien con el hecho de reconocer a otros seres humanos como
personas lo que genera inclusión y cooperativismo, porque los seres humanos en
la mayoría de las culturas es un individuo reciproco.
Teniendo en cuenta que,
la ética tiene como objeto de estudio los principios morales la aleja de que
esta dependa de aspectos subjetivos y le
da más bien un nivel objetivo y remite el problema a una dimensión en que el
individuo tendrá que decidir cuándo regirse por principios morales en la realización
y alcance de la felicidad.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)